Afirma que los problemas con la minería van más allá
del conflicto medioambiental.
Los cinco mil millones de dólares que supuestamente
tiene previsto invertir Newmont-Buenaventura, en el Proyecto Conga, constituyen
en realidad una reinversión, cuyo monto tiene origen en las exorbitantes
ganancias obtenidas sólo en Yanacocha. “Esos cinco mil millones no son una inversión
extranjera nueva, sino una reinversión del dinero de la sociedad peruana, que
no le pertenece en un cien por ciento a la transnacional”.
NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO
La Primera, 28.11.2011
La imposición del Proyecto minero Conga trasciende el
aspecto medioambiental, propiamente dicho, para develar toda una estela de
injusticia social, colusión y elusión tributaria, para obtener ganancias
exorbitantes por la transnacional Newmont-Buenaventura-IFC (Yanacocha), a lo
largo de sus operaciones financieras realizadas en los últimos años, afirmó a
LA PRIMERA el experto Juan Torres.
En cuanto a lo primero, Torres refirió que ha quedado
claro, por los anteriores estudios de Impacto Ambiental (EIA) “aprobados” para
los distintos proyectos de exploración minera realizados por Yanacocha, en
Cajamarca, que éstos resultaron en extremo negativos para los pueblos de la
región.
“Los Estudios de Impacto Ambiental no se fiscalizan.
Se ‘conversan’ y se ‘aprueban’ por el estamento gubernamental, como si éstos
estuviesen confabulados”, anotó.
Indicó que el otro aspecto, es el económico y
financiero. “Aquí, los poderes fácticos y económicos del país presionan al
gobierno, al presidente Ollanta Humala y al conjunto de la sociedad peruana,
por la necesidad de preservar las inversiones multimillonarias de
Buenaventura”, puntualizó.
Especificó que si bien, en los últimos siete años,
Yanacocha (Newmont-Buenaventura) obtuvo ganancias netas por más de seis mil
millones de dólares, dijo que estas fabulosas utilidades no necesariamente
estuvieron basadas en la “eficiencia” de la multinacional minera.
“Ya que la obtuvieron luego de haber incurrido en
subvaluación, mediante la compra –a precios irrisorios- de las tierras de las
comunidades campesinas en las que ha realizado sus operaciones extractivas”,
apuntó.
Asimismo, por estar “exonerados” del pago del canon
minero por estar acogidos a los contratos de estabilidad tributaria; la elusión
tributaria, así como por el incumplimiento de la remediación de los pasivos medioambientales.
“Si ellos hubiesen gastado, conforme a lo que estaban
obligados por las normas, en esos cuatro aspectos, estaríamos hablando de una
ganancia de solo tres mil millones de dólares obtenida realmente por
Buenaventura-Newmont. Lo cual demuestra que los seis mil millones de dólares alcanzados
no están sustentados en la eficiencia, sino por las ‘ayudas’ y la corrupción
desarrolladas durante las ejecuciones de sus proyectos”, enfatizó.
En consecuencia, especificó que los cinco mil millones
de dólares que supuestamente tiene previsto invertir Newmont-Buenaventura, en
el Proyecto Conga, constituyen en realidad una reinversión, cuyo monto tiene
origen en las exorbitantes ganancias obtenidas sólo en Yanacocha. “Esos cinco
mil millones no son una inversión extranjera nueva, sino una reinversión del
dinero de la sociedad peruana, que no le pertenece en un cien por ciento a la
transnacional”, apuntó.
Comportamiento económico
Al referirse a las operaciones propias de la compañía
Minas Buenaventura SA, indicó que en el periodo analizado de 2004 al 2010, esta
empresa matriz solo abonó al Estado por concepto de Impuesto a la Renta la suma
de 9 millones 397 mil dólares, sobre una venta neta de 3 mil 235 millones 751
mil dólares; es decir, un exiguo 0,29 por ciento.
“Esta mísera cantidad que ‘aporta’ al Estado, es todo
un escándalo. Sobre todo, si la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y energía
–en su portal web- publicita que el Perú tiene la tributación más alta del
continente, con 36%, según un estudio realizado por el Instituto Peruano de
Economía”, remarcó cuando –en realidad- minas Buenaventura no aporta ni el 1% .
De igual modo, dijo que mientras Buenaventura SAA solo
gastó US$. 9’397,000 por concepto del impuesto a la renta durante los últimos
siete años, la empresa otorgaba a sus funcionarios de confianza –en ese mismo
periodo- una compensación extraordinaria adicional de 101 millones 289 mil 320
dólares.
La telaraña de Buenaventura SAA
Torres reveló igualmente que la familia Benavides,
propietaria de Minas Buenaventura, Yanacocha, Conga y otros proyectos de
envergadura, ha construido una organización “tipo telaraña”, con ramificaciones
en múltiples empresas y negocios e influencia en la sociedad y organizaciones
de base de la región Cajamarca e, inclusive, con extensión en el Parlamento, a
través de la ONG Reflexión Democrática.
“Ellos han constituido 29 empresas, entre subsidiarias
y afiliadas; Joint venture con otras cinco compañías; en arrendamiento, cuatro
empresas adicionales y otras cinco adicionales, con las que operan sus socios
Newmont y Banco mundial (IFC)”, especificó.
Sostuvo que todo este conglomerado ha sido diseñado
para defender sus intereses del monopolio que integran, ayudados –a su vez- por
los poderes fácticos.
Advirtió que la ramificación de minas Buenaventura SAA
es más amplia, en vista que no tenemos conocimiento de los demás convenios que
han firmado, amparados por la razón social de sus subsidiarias y afiliadas.
Javier Soto
http://www.diariolaprimeraperu.com/online/politica/buenaventura-yanacocha-guarda-un-pasado-de-colusion-y-elusion-tributaria_100025.html
