Juventud, ¿sabes que la tuya no es la primera generación que anhela una vida plena de belleza y libertad? Albert Einstein
Proyecto Minero Conga. Riqueza estimada: 11 millones 800 mil onzas de oro, 3.1 billones de libras de cobre y cantidad similar de plata. Yanacocha/Newmont pretenden destruir en 20 años lo que la naturaleza forjó en 15 millones; con el agravante del daño irreversible. Proyecto Conga es Inviable. ¡No debe ejecutarse!

29/11/2011

La dignidad y seguridad de los niños


En torno al asesinato de Pierina
Luis Arista Montoya
Ex director del INC y Docente universitario
El peruano,  25.11.2011
El horrendo crimen perpetrado por Isabel Mirella Tello Chanduví contra su hija de 9 años, la pequeña Pierina, quien murió a causa de torturas y violaciones abominables, motiva, desgraciadamente, el presente comentario.
Ha causado indignación, espanto, ira y penas colectivas e individuales, de modo que la indiferencia no cabe. Este crimen ha sido un golpe feroz contra el  imaginario y el sentimiento maternal de las mujeres peruanas.
¿Cuántas Pierinas  se  estarán  socializando en estos momentos en una cultura patológicamente violenta? ¿Cuántas mamás, como la Tello Chanduví, están incubando más criminalidad?

Planteo estas preguntas en momentos en que el mundo oficial se apresta a celebrar el 22° aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, siendo el Perú uno de los primeros estados en  firmarlo, ratificarlo y ponerlo en vigor. Pregunto: ¿Hay algo que celebrar? ¿Con qué cara, con qué ánimo? El alma y el  destrozado cuerpecito de Pierina nos interpela. Reflexionemos y actuemos ya.
Cuando en 1990 el Perú firmó dicha convención, por ese entonces, los niños nacidos alrededor de 1980 frisaban los 7 y 10 años, siendo socializados bajo el pavoroso trasfondo de la violencia terrorista y estructural.
Al convivir con la violencia, esta comenzó a ser percibida como "normal" por los niños. "Normal nomás, no pasa nada". Ahora esta generación traumatizada tiene cerca de 30 años de edad y porta toda esa carga anímica y traumática.
La mamá Isabel (con cuatro hijos de diferentes maridos) y su  conviviente son  la muestra obscena de aquella socialización negativa impregnada de sexualidad y crimen.
 A inicios de los años 90 se crea el Ministerio de la Mujer y empiezan a proliferar los estudios, análisis, tesis y diagnósticos sobre el problema de los niños. Pero, paradójicamente, la gestión política de las instituciones sigue omitiendo e ignorando esas investigaciones.
La tesis Muchas veces víctima (1999), del abogado Edwin Montoya Olaechea, nos habla, por ejemplo, de la victimización de la mujer y del niño, poniendo énfasis en la "victimización secundaria", es decir, centrada en el padecimiento que la víctima sufre por la actuación burocrática e insensible de las mismas instituciones que imparten justicia: Policía, Ministerio Público y Poder Judicial.
El largo juicio por la tenencia de la niña Pierina grafica con creces esa realidad indolente.
Justamente, en el actual contexto delictivo, acaba de publicarse Sexualidad y criminalidad (Fondo Editorial de la Universidad Alas Peruanas, agosto 2011, 192 páginas), del psiquiatra Artidoro Cáceres Velásquez, donde  estudia desde la perspectiva del neuroanálisis los crímenes y delitos relacionados con la sexualidad (fondo y forma de  ciertos asesinatos perversos).
"El gran lóbulo límbico de Broca, en el encéfalo de los seres humanos, procesa funciones vegetativas, sexuales, orgásmicas, agresividad y violencia. Las relaciones de esa gran masa archipaleoencefálica con el neocortex prefontral son determinantes para establecer la frontera entre lo normal, lo patológico y lo criminal", escribe el autor.
Este diagnóstico pasa por alto las necropsias, pues un estudio de esos patológicos cerebros podría ayudar para establecer futuras políticas de salud mental.
Una valiosa obra para comprender (y prevenir) la criminalidad psicopática que va extendiéndose; útil para policías, jueces, fiscales, abogados y estudiantes de derecho.
En Socialización del niño en una cultura  de violencia (Concytec, 1992), la investigadora  Adriana Zerga La Rosa proporciona ciertos derroteros a través de la entrevista a mil niños muy pobres de Lima, entre 8 y 11 años de edad:
• A la pregunta ¿duermes solo?, diez de cada veinte niños contestaron que no duermen solos.  Hacinamiento y perversión sexual se conjugan en esas casuchas.
• ¿Cuando te dejan encerrado con llave qué sientes? Un 28.37% siente tristeza, y miedo un 21.43%; peligrosamente a un 38% le resulta indiferente (resignación, ira contenida).
• ¿Qué haces cuando tus padres o las personas con la que vives te pegan? El 64.88% no reaccionan ante la agresión física; reaccionan un 24% y buscan vengarse un 17%.
• ¿Tus padres te han dicho que te odian, te insultan? Cincuenta de cada 200 niños manifiestan ser insultados y odiados. La violencia verbal es pan de cada día.
• ¿Tus padres tienen  peleas? Ochenta de cada 200 niños son testigos de peleas entre sus padres. El deseo de fugarse se cuaja lentamente (causa de los niños en y de la calle).
• ¿Qué sientes si tu profesor(a) te insulta? Cuarenta de cada cien sienten tristeza y humillación. Es uno de los motivos de la repitencia de año y de la deserción escolar (una de las causas de "la pera malograda" y de la formación de pandillas integrada por "chibolos").
• ¿Qué sientes cuando tu profesor llega molesto? En promedio un 29.7% siente miedo, rechazo, cólera e indiferencia.
• ¿Qué es lo peor de tu colegio? Un 63.49% dijeron que los "baños", lo que significa que buscan el  reconocimiento y respeto a su cuerpo y sexualidad.
La dignidad  de un niño se construye a través del cuidado de su cuerpo, alma, mente e imaginación, y ese buen trato empieza en el hogar y en la escuela. Situación de la que no gozó la niña Pierina.
http://www.elperuano.pe/Edicion/noticia-la-dignidad-y-seguridad-los-ninos-32587.aspx